miércoles, 4 de marzo de 2020

REGRESO AL SILENCIO

Se atropellan como marabunta las ideas.

O son palabras ? 

Que proceso se apropia de mente y razón cuando necesito derramar alegorías insensatas de cosas muy sensatas pero a las que es imposible de dar forma ? 
Es algo más que un criptograma, un código, otro idioma, no es lengua viva ni muerta, no es entidad ni esencia pero supera ambas,  no hay traducción posible, pero siempre en lo más hondo de mí me queda el regusto de saber, o el terror extremo que a veces no logro encontrar las siete diferencias mínimas, aunque supongo que si existiera una posibilidad de explicarlo, probablemente tampoco lo haría.
En un vano intento de buscar palabras acudimos a los códigos oficiales, definiciones, diccionarios, hay tanta definición de pasión !! Alguna tan contraria, nefasta y caótica !!
Ni siquiera si añadimos una séptima pasión a su definición filosófica de apetito sensible concupiscible, que es la tendencia hacia un bien sensible. Lo plagamos de intensos momentos donde volcamos las emociones, aun así seguimos desconociendo el engranaje que las crea. 
Tampoco es útil noquearlas, se convierten en un rival desconocido, peligroso y poderoso.
Especialmente la séptima pasión.

Pero lo que nos arrastra en este momento es distinto, es un arrastrar a dejar de ser sujeto más bien,
un arrastrarse en libertad, sin gravedad, sin fuerza centrifuga, centripeta, ni ninguna fuerza más allá que la pura esencia totalmente libre de residuos.
Seria algo que va más allá de las pasiones, en esos dos vórtices que muestran el infinita como una cinta de Moebius que ha atravesado todos los séptimos instantes.
Golpes bajos a las emociones que embargan los sentidos conocidos, biológicos o no,  internos o
externos. Algo que va y los anula porque es lo más puro en su esencia.
Puedo oír mis risas reales, cascabeleos alegres. 
Mis propias risas que se preguntan los motivos que me llevan a realizar actos aparentemente absurdos, sin sentido, muy lejos de toda regla establecida pero de sumisa obediencia que parece superar cualquier apariencia de cordura,  finalmente estos son los únicos actos que reafirman la magia más real, o la realidad de la magia, donde lo real trasciende en el modo más irracional jamas imaginado.
Quien soy realmente ?
Soy anormalmente igual o distinta a que o con base en quien exactamente ?
Porque no utilizo mi lengua materna ? 
Me resulta llamativo conocer el orden de los factores, no altera el producto pero le da un sentido totalmente diferente.

Me sale el alma despeinada en mitad de la noche, intento atraparla sin despertar a nadie, imposible, no logro detener mi delirio juguetón que no puede por más que pensar en algunas cuitas, no debería ni siquiera  plantearse estar oyéndose derribar límites propios, ajenos, sólidos o etéreos.
El alma salio volando, descuidada, aun en contra de mi misma, o quizás no, pero alguna escusa tendré que poner para las indisciplinas permitidas a mi mismidad cuando sale vacilona a recorrer el mundo angosto del  sueño contumaz y profundo de las sombras, del miedo, del horror de pertenecer, de mostrarse de ser, de completarse en una entidad, aceptando ser uno mismo, por uno mismo, desde uno mismo, lo que en un momento pudo ser y no fue.
Observar la luz desde algún lugar donde  quedo detenido en la más iluminada oscuridad. Allí donde el Sol no brilla, solo quema, y  la Luna debería estar en el cielo porque es noche cerrada. 

Aunque incluso la luna a veces se esconde.

Allí la risa hace que todos los velos bailen sin rasgarse.
La felicidad suena en cada vibración, el mundo se desconcierta ante la irreverencia, pero desde el evento de horizontes el mundo queda tan lejos que me niego a visitarlo.

Lunática, solo me asomo para regresar al silencio.